7 Requisitos para una religión universal

Es conveniente considerar los requisitos que debería cumplir una religión de aceptación general, vislumbrando la posibilidad de una “religión del futuro”, que corrija los errores o limitaciones advertidos en las religiones vigentes y, sobre todo, que corrija los antagonismos existentes. Se ha definido a la religión como la "unión de los adeptos", por lo que el conjunto de religiones vigentes está lejos de constituir una "religión", en el sentido indicado. De ahí que se impongan los siguientes requisitos:

a) Juicio Final: El más exigente requisito implica establecer una descripción del comportamiento humano que en forma definitiva nos conduzca por el camino del Bien (o que nos permita hacerlo). De la misma forma en que la física newtoniana estableció la síntesis definitiva asociada a los fenómenos físicos de su incumbencia, la síntesis que ha de constituir el Juicio Final deberá tener una trascendencia similar en el ámbito de las ciencias sociales y de la religión.

b) Universalidad: Debido a que las leyes naturales que rigen nuestro comportamiento son las mismas para todos los seres humanos, y no cambian en el tiempo, toda descripción de validez universal ha de ser compatible con ellas. Ello implica que la religión universal no se ha de apoyar en elementos de validez subjetiva, personal o sectorial, sino en aspectos comunes a todo habitante del planeta.

c) Accesibilidad: Es imprescindible que la ideología de adaptación sea lo suficientemente clara y concreta para ser comprendida por todo individuo de inteligencia normal. De ahí que deberá partir de conceptos observables y accesibles al entendimiento, dentro de las posibilidades permitidas por los aspectos de la realidad a describir. La descripción establecida deberá construirse a partir de ideas básicas que permitan el posterior razonamiento al respecto.

d) Decisiones: Las sugerencias éticas deberán tener presente lo que resulta accesible a nuestras decisiones, dejando de lado conceptos sobre los cuales no tengamos posibilidad de decidir. Es decir, de nosotros no depende la existencia, o no, de la vida eterna, pero sí depende de nosotros elegir el camino hacia ella, en caso de existir, siendo el mismo camino que lleva a la felicidad.

e) Nivel emocional e intelectual: Las crisis sociales dependen esencialmente del reemplazo de objetivos emocionales e intelectuales por la búsqueda de poder, placer o diversión. De ahí que toda ideología de adaptación deba despertar en cada individuo un interés por elevar tanto el nivel afectivo como el intelectual. A la palabra “ideología” se le ha dado el significado de “conjunto de ideas compatibles con las leyes naturales” (para distinguirla de los conjuntos de ideas incompatibles con dichas leyes).

f) Compatibilidad con la ciencia experimental: Siendo la ciencia experimental la actividad cognitiva que describe las leyes naturales que rigen el mundo real, se observa que ese objetivo no difiere esencialmente del apuntado por la religión natural, que admite la existencia de leyes naturales y de un orden natural, sin necesidad de intervenciones o interrupciones por parte de Dios. De ahí que el cambio esencial que permitirá el cumplimiento de los requisitos mencionados, implica interpretar al cristianismo como una religión natural.

g) Unificación de ciencia y religión: Considerando al cristianismo como una religión natural, se sigue que la religión moral se identifica con la ciencia experimental, especialmente con sus ramas humanistas y sociales. Esta ha de ser la única posibilidad de unión de todas las religiones, advirtiendo que la ley natural, o ley de Dios, es el vínculo concreto que ha de posibilitar la unificación de ciencia y religión y de las religiones en una sola con carácter universal.

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  1. Véase también: https://pompiliozigrino.blogspot.com/2021/02/existe-una-etica-cristiana.html

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