6 El Reino de Dios: libertad e igualdad

Aceptar en cada uno de nosotros el gobierno de Dios, o Reino de Dios, a través de sus leyes naturales, implica adoptar plenamente la actitud del amor al prójimo. De ahí que Cristo haya expresado: "El Reino de Dios está dentro de vosotros", confirmando que se trata de una predisposición ética, y no de otra cosa. La profecía bíblica, además, predice o propone una adopción masiva de tal adaptación a la ley natural, por lo que habrá de constituir una nueva etapa en la historia de la humanidad dando inicio a la Segunda Era Cristiana.

Al aceptar el gobierno de la ley natural, estamos rechazando, además, tanto el gobierno mental como material del hombre sobre el hombre, logrando la libertad personal tan valorada por gran parte de la sociedad. Adicionalmente, al compartir las penas y las alegrías ajenas como propias, consideramos que algo bueno o algo malo que le suceda a los demás implicará nuestro propio bien y nuestro propio mal, dando sentido a la igualdad básica que debemos lograr.

De esta forma, el cristianismo propone una ética social idéntica a la ética individual o familiar, que es una forma de indicar que nuestra propia familia ha de ser toda la humanidad. La palabra "prójimo", o próximo, nos indica cualquier persona, sin distinción alguna, ya que todo ser humano está regido por las mismas leyes naturales que conforman el orden natural existente.

Mientras que el cristianismo tradicional implicaba una teocracia indirecta, ejercida a través de la Biblia y de sus predicadores, el nuevo planteo apunta a una teocracia directa, ya que se han hecho explícitas las leyes básicas que gobiernan nuestras conductas individuales.

Ante toda innovación religiosa, se podrán invocar desvíos respecto de los Libros Sagrados, cuando no son tomados como referencia. Sin embargo, cuando alguien adopta como referencia las propias leyes de Dios, que son las leyes naturales, está yendo en forma directa, sin intermediarios, a la referencia adoptada por la ciencia y que fuera adoptada en el pasado por quienes escribieron tales Libros; de lo contrario tendrían poca validez.

Al dejar de lado todo gobierno ajeno a la ley natural, se tiene la posibilidad de adoptar un autogobierno; es decir, el gobierno de Dios sobre el hombre, a través de la ley natural, implica justamente un autogobierno dotado de la información necesaria para ejercerlo.

El vínculo entre seres humanos, necesario para conformar una sociedad, ha de ser el amor, y no los medios de producción, como lo proponen los socialistas, ya que todo vínculo material tiende a atar y a esclavizar al ser humano, y no a unirlo. Los hombres vinculados a través del trabajo, como lo proponen los distintos colectivismos, conducen a sociedades que se parecen más a un hormiguero o a una colmena que a una sociedad verdaderamente humana.

Comentarios

  1. Véase también: https://pompiliozigrino.blogspot.com/2021/01/los-excesos-del-egoismo.html

    ResponderBorrar
  2. https://pompiliozigrino.blogspot.com/2024/05/religion-espiritualidad-vs-etica.html

    ResponderBorrar

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

7 Requisitos para una religión universal

Introducción y Contenido

17 Gobierno mental vs. Actitud científica