2 Un nuevo punto de vista

La ética natural propuesta forma parte de la Psicología Social, o Psicología de las actitudes. Dentro de este marco, pueden advertirse dos tendencias básicas en el comportamiento individual: hacia la cooperación y hacia la competencia, acerca de las cuales tenemos la predisposición a seguir, aunque con preponderancia por una de ellas, o bien por ambas con similar intensidad.

Los seres humanos presentamos, además, una actitud o respuesta característica por la cual respondemos de igual manera en similares circunstancias. Si así no fuera, sería imposible conocer a las demás personas y mucho menos prever posibles comportamientos. Esta respuesta, que es más o menos constante en una etapa de nuestra vida, es susceptible de cambios. La posibilidad de una mejora ética implica justamente un cambio desde una actitud competitiva, o bien indiferente, hacia una actitud de cooperación. Esta respuesta típica, que es la base de nuestra personalidad, puede definirse de la siguiente manera:

Respuesta = Actitud característica x Estímulo

O bien:

Actitud característica = Respuesta / Estímulo

Tanto la respuesta como el estímulo son considerados desde un punto de vista tanto emocional como cognitivo, que poco tiene que ver con las relaciones del tipo estímulo-respuesta que aparecen en muchos estudios psicológicos asociados a nuestros sentidos.

La actitud característica de todo individuo admite tanto componentes emocionales como cognitivas. Para las primeras, podemos considerar las posibles respuestas ante un accidente que ocurre en la vía pública. Si alguien queda herido, podemos compartir algo de ese sufrimiento, o bien podemos alegrarnos por ello, o desinteresarnos porque poco nos importa lo que le suceda a los demás, o bien podemos ser indiferentes a todo lo que le sucede a los demás por cuanto somos indiferentes incluso a lo que nos sucede a nosotros mismos.

Adviértase que hemos considerados todas las respuestas posibles ante determinado acontecimiento. Tales respuestas varían entre las distintas personas, tanto cualitativa como cuantitativamente, es decir, en la intensidad con que podemos responder con pena o alegría ante el hecho observado. De ahí podemos extraer las cuatro componentes emocionales básicas:

Amor: actitud por la cual se comparten penas y alegrías ajenas.
Odio: actitud por la cual una alegría ajena nos produce tristeza y una tristeza ajena una alegría propia.
Egoísmo: actitud por la cual sólo nos interesa lo que a nosotros nos sucede.
Indiferencia: actitud por la cual no nos interesamos por nadie ni por nosotros mismos.

Respecto a las componentes cognitivas, puede considerarse el método asociativo, o de "prueba y error", en el cual debemos adoptar una referencia, para establecer luego una comparación para interpretar todo nuevo conocimiento. También en este caso encontramos cuatro componentes básicas:

La realidad como referencia.
Lo que piensa uno mismo.
Lo que piensa otra persona.
Lo que piensa la mayoría.

Tanto la actitud característica como sus componentes emocionales y cognitivas, constituyen los "cimientos" a partir de los cuales se establece un nuevo punto de vista para obtener conclusiones seguras respecto de varios interrogantes acerca del ser humano y de la sociedad. Erwin Schrödinger escribió: “La cuestión no es tanto ver lo que nadie ha visto todavía, sino pensar lo que aún nadie ha pensado acerca de lo que todo el mundo ve”.

Comentarios

  1. Véase también:

    https://pompiliozigrino.blogspot.com/2020/10/la-logica-y-el-pensamiento-religioso.html

    ResponderBorrar
  2. Véase también:

    https://pompiliozigrino.blogspot.com/2021/07/religiones-del-creador-vs-religiones-de.html

    ResponderBorrar

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

7 Requisitos para una religión universal

Introducción y Contenido

17 Gobierno mental vs. Actitud científica